Las imagen que nos impacto. La Santa

By noviembre 2, 2016Sin categorizar

Hace una  semana se desarrollo en el Atlántico Norte una tormenta en la cual, vientos huracanados de hasta 110 km/hr viajaron  a la costa Este de Estados Unidos. Como resultado de dicha tormenta, y la reciente Luna Llena crecieron los mares. La previsión del swell era óptima, ya que los vientos entraron por la zona Sur-Sudoeste de la isla, colocando la dirección ‘side offshore’ del lado oeste, perfecta para que una cantidad masiva de agua surgiera de La punta del Morro Negro y hacia La Santa.

El Lunes 24 todo comenzó. Una inesperada tormenta azotó la isla, con fuertes lluvias dejando como resultado una crecida del mar total, y con un Mar de fondo prometedor. Pero aún estaba desacomodado para los intrépidos surfistas que se estaban preparando.

Pese a las recomendaciones y alertas que se emitieron a través de los medios oficiales, por la mañana del Martes 25 de octubre, el panorama había cambiado. Si bien la tormenta aún rondando la isla, de Sudoeste a Noroeste, la colocación del viento fue ideal para que el Swell se asentará firme y colisionara en la particular baja de rocas que hay en La Santa.

Durante la marea baja y entrando hacia la alta se pudo apreciar una ola de dimensiones magnificas, de 10 a 12 pies (aproximadamente 3,5 a 4 mts) nunca antes surfeada en la isla.

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El desafío fue exitoso, y los valientes surfers Manuel Lezcano, Jaime   Pombo, Joshua Braddock, Nagai Puntiverio, Yeray Garcia Ferrera, Antonio Marques, David Bustamante, Aritza Saratxaga y Natxo González quien describe desde su cuenta de Instagram la sesión de surf:
«Ayer fue un día duro para todos los que estuvimos ahí dentro! Esta fue una de las series del día… La mayoría de olas eran derechas pero cuando salía la izquierda sabia que podía ser la ola de mi vida, no había canal y muchas cerraban pero fui con todo!

Después de coger un par de olas en la izquierda mi amigo Zumo vino para acompañarme ya que me encontraba allí solo, hasta que de repente nos vino esta montaña de agua en la que no había escapatoria, solo escuché a Zumo «rema por tu vida» y fue lo único que hice hasta que este pico me cayó encima.

Casi dos olas por debajo, tabla partida y menos mal qué estuvimos unos cuantos y nos ayudamos el uno al otro si no ese día no hubiese podido salir del mar. Gracias chicos por esta gran experiencia y por hacer esta gran piña en la que no dejamos que el mar se llevase a nadie.

Emocionado de haber conocido una gran joya y rezando para que se vuelvan a alinear los astros para volver más preparado que nunca.«